¿Qué tanto es demasiado? - Análisis sobre la selección de contenidos para el diseño instruccional

Querid@ Diseñador(a) Instruccional:

Tal vez hayas experimentado, vivido o escuchado algo como lo siguiente:

El cliente (dígase institución, empresa o universo con necesidades de formación/capacitación) ha determinado que sus cursos presenciales son demasiado extensos, los participantes las califican de tediosos y el área de costos reporta demasiados gastos en espacios, recursos y ponentes, por lo que ha solicitado al equipo de producción de recursos e-learning en el que (¡qué suerte!) participas como Diseñador Instruccional, realice un análisis de los materiales existentes para la formación presencial en coordinación con (sí...música de película de suspenso) sus Expertos, para desarrollar una plataforma de aprendizaje en línea.


Sabemos que las actividades a desarrollar implican análisis de los contenidos, selección, filtrado, depuración, diseño de guiones instruccionales e instrumentos de evaluación; así que sin mayores preámbulos te pones en contacto con los expertos, quienes de inmediato envían todo Material fuente y fichas técnicas con los contenidos (el cuál es equivalente a una biblioteca especializada y va acompañado de una nota que reza: "Contenidos obligados para el curso").
Respondes el e-mail que enviaron los expertos con los documentos adjuntos, comentando que si el curso presenta toda esa cantidad de contenidos se volverá igual o más pesado que la versión presencial, y propones un trabajo de depuración para seleccionar el contenido crítico y separarlo del opcional.


- ¿¿Cítico?? ¿¿Opcional??, bueno... todo el contenido que le proporcionamos es crítico. Se espera que los participantes del curso aprendan TODO esto. - Es la respuesta de los expertos, aunque se infiere que el cliente ha dado esa instrucción con respecto a sus contenidos y en caso de no seguir al pie de la letra estas indicaciones lo más seguro es que... ¡rueden cabezas!


En un esfuerzo por proveer la mayor cantidad de contenido con valor para el desarrollo de las unidades de aprendizaje, los expertos pueden caer en los excesos y perder la noción de que se saturará al participante y calificar de "crítico" a texto que es sólo paja.
A continuación se presenta una lista rápida con los puntos a considerar al seleccionar contenido para un proyecto e-Learning:



1. Definir el Objetivo General del proyecto: Podemos resumir este punto con un simple ¿Qué es lo que los participantes serán capaces de hacer cuando concluyan satisfactoriamente el curso?, sin olvidar que decir "hacer" no se refiere solamente a lo tangible, sino a conductas observables en sus participantes, tales como identificar, enunciar, definir, reconocer o comprender (redacción de objetivos retomando la Taxonomía de Bloom). Dirigiendo nuestra vista a esa meta en específico podremos visualizar más claramente la extensión de contenidos, los recursos que necesitaremos y los beneficios futuros.


2. Desarrollo de los Objetivos Específicos que darán soporte al Objetivo General del curso: Iremos ahora de lo general a lo particular. Para lograr que los participantes demuestren aprendizaje deberán adquirir conocimientos, habilidades o adoptar actitudes de manera progresiva, a través del contacto con el curso y sus elementos. Los avances pueden planificarse definiendo metas, dosificando el contenido y desarrollando medios de evaluación. Los objetivos específicos serán esas metas a alcanzar progresivamente para que, al final, el Objetivo general se cumpla. Si cualquiera de los objetivos específicos no apoya a que se cumpla el OG... ¡Elimínalo!

3. Incluir los contenidos que conlleven al cumplimiento de los objetivos: ¿Recuerdas la palabra que mencioné anteriormente? Crítico. Si un contenido proporcionado por el experto no explica, ilustra o define cualquiera de los objetivos planteados... ¡Elimínalo!
Los expertos, por naturaleza, surten a los DIs con la mayor cantidad posible de material de referencia y contenido, mismo que puede resultar, no sólo pesado e interminable, sino desenfocado y doloroso. Pensemos que no es posible crear un nuevo experto con 30 minutos de trabajo en línea, lo que si podremos es trabajar en que el participante se desempeñe en 2 o 3 tareas específicas.

- Pero si no incluyo todo el material que enviaron los expertos, el cliente cancelará el proyecto y... ¡rodarán cabezas!-


¿Exagero? Los clientes tienden a luchar por conservar sus metodologías y conocimiento, de manera que lo que se transmite de manera presencial también deberá incluirse en la versión online.
El DI en su rol de experto en estrategias de aprendizaje, deberá realizar su mejor actuación como carismático vendedor y justificar la importancia de enfocarnos en el logro de los objetivos específicos para alcanzar el tan ambicioso Objetivo General.

- No, no me ha entendido, el cliente realmente desaprobará que TODOS los contenidos que el experto envió no aparezcan en el curso... ¡y rodará mi cabeza! -

Muy bien, entiendo. Será momento entonces de aplicar una solución común en el mundo de la medicina: Buscar una segunda opinión. El contenido que es crítico para un experto puede ser el contenido opcional de otro.

En caso de que no se llegue a un acuerdo sobre los contenidos siempre se podrá proponer el uso de archivos adjuntos o descargables que presenten el material de los expertos para su consulta, dando oportunidad de contar con recursos externos, biblioteca virtual o un espacio de descarga de lecturas.

De esta manera, el participante se enfrentará al contenido enfocado al logro de objetivos de aprendizaje, además de contar con acceso total a los contenidos porporcionados por los expertos.
¿Qué otros caminos tenemos los DIs para negociar qué tanto es demasiado contenido?... y ¿qué tanto es suficiente? ... ¿y el óptimo?
Este espacio espera sus ideas!



Imágenes propiedad de Gettyimages.com
Gregory, Catlyn.
"How much is too much?
A quick guide to not putting the kitchen sink into your e-learning"
2008
Traducción, adaptación e información adicional por Lic. en Ciencias de la educación Erika Páez Villa
México, 2008

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola:

Tu post me parece muy interesante y apropiado para todos aquellos que intentan iniciarse en este mundo del diseño instruccional, y también para los que llevamos tiempo en ello nos viene bien un repaso de las bases.

Te propongo que generemos artículos complementarios, mi blog esta en http://victorhgtzr.wordpress.com

Saludos